jueves, 29 de enero de 2009

APPALACHIAN STYLE - LOS MONTAÑESES


La barrera natural formada por los Apalaches entre la costa este de Norteamérica y las vastas llanuras interiores ha constituido un importante factor histórico en el desarrollo de la colonización del subcontinente.
Los montes Apalaches se extienden en dirección nordeste-sudoeste, en línea paralela a la costa atlántica, desde la península de Gaspesia (Quebec, Canadá) hasta el estado de Alabama (Estados Unidos). Este sistema montañoso tiene una extensión de 1.900 km de longitud y entre 200 y 300 de anchura.















Surgidos en la era paleozoica por la orogenia (levantamiento) apalachiense, los montes fueron peniplanizados (erosionados) a fines de la era primaria, recubiertos de sedimentos en la secundaria y rejuvenecidos durante la orogenia terciaria. Su topografía actual, modelada por la erosión, es muy regular: crestas paralelas de alturas moderadas, separadas por depresiones alargadas que forman profundos valles recorridos por ríos y vías de comunicación.







Dos mesetas flanquean el macizo. Al oeste, la meseta de Cumberland forma una penillanura (meseta en erosión) casi perfecta con ligeros abombamientos como los montes Catskills. Al este, la meseta de Piedmont desciende hacia la llanura costera atlántica y sirve de asiento a importantes poblaciones como Filadelfia y Washington. Entre estas mesetas se extienden las alineaciones montañosas: los montes Azules o Apalaches meridionales, donde se levanta el pico más alto de la cordillera, el Mitchell 2037 m); y los Apalaches septentrionales, al norte del río Hudson, cuyo relieve presenta intensas huellas de erosión glaciar. Los Apalaches sirven de línea divisoria de aguas; generalmente, los ríos que corren al nordeste de New River (Virginia) desembocan en el Atlántico, mientras que los del sudoeste fluyen hacia el valle del Ohio.





















El subsuelo de los Apalaches contiene una gran riqueza en antracita, carbón, hierro, sal, granito y mármol. La abundancia de recursos mineros y forestales ha favorecido el desarrollo industrial de diversas regiones situadas en la cadena montañosa. Sin embargo, algunas zonas de los Apalaches meridionales han mantenido un mayor aislamiento, y sus habitantes han conservado sus peculiares tradiciones y formas de vida en medio de un menor desarrollo económico.














A través de los Apalaches se abren camino numerosos ríos. Entre los más importantes están el Connecticut, el Hudson, el Delaware, el Schuylkill, el Susquehanna, el Potomac, el James, y el Rappahannock (que fluyen hacia el este o el sureste), y el Cumberland, el Kanawha, el Allegheny, el Monongahela, el Tennessee y otros (que fluyen hacia el oeste).











Los habitantes de las zonas mas rurales y montañosas, son el prototipo de 'hilbillies' (pueblerinos montañeros) para el americano de la calle, esa gente ha permanecido aislada durante generaciones, uniéndose entre familias cercanas y produciendo un alto número de deficientes mentales
















Los Apalaches reciben distintos nombres, dependiendo del estado en donde se encuentren.









Además de una franja montañosa, los Apalaches son también una región cultural, centrada en el encuentro de los estados de Kentucky, Ohio y West Virginia, donde la sobrevivencia de las tradiciones orales de ingleses, escoceses e irlandeses, y su diálogo con los sonidos negros rurales, produjo la música bluegrass, lo más cercano a un genuino folcklore blanco en Estados Unidos.








Los Apalaches son parte central del imaginario estadunidense, por su riqueza narrativa y su pobreza material. El trabajo en las minas de carbón, rudo y empobrecedor, y que dio vida a canciones esenciales de Loretta Lynn o John Denver, como Coal miner’s daughter y Take me home country roads. Conmovedor.



Conmovedor también descubrir que ésta sigue siendo una de las regiones más empobrecidas de Estados Unidos, en la que niños y niñas procrean niños y niñas, trabajan en las minas, consumen masivamente metanfetaminas, viven en trailers, y encuentran en el ejército la única oportunidad para acceder a la universidad.





EL SENDERO DE LOS APALACHES
Se trata de un sendero terrestre, navegable a pie o en bicicleta, que recorre de Norte a Sur la cadena montañosa de los Apalaches. Fue la primera de las sendas protegidas que fueron añadidas al sistema de parques naturales de los Estados Unidos. Sus orígenes se remontan a 1937 y actualmente es mantenida por más de 4.000 voluntarios que mantienen la vía operativa. El 99% de la senda transcurre por terrenos de propiedad estatal o en los que el gobierno tiene derecho de paso.

La senda une Springer Mountain en Georgia con Mount Katahadin, un recorrido de 3.948 km de dificultad moderada a muy elevada y que tiene su punto más alto en el Clingmans Dome, Tennessee, con sus 2.025 metros. Está marcada en todo su transcurso y cuenta con un sistema de albergues y de refugios que complementan la oferta de alojamiento de las poblaciones de montaña por las que transita. El sendero atraviesa zonas de gran riqueza natural en las que pueden encontrarse algunos animales peligrosos como los osos, determinadas serpientes o los jabalíes. Determinados tramos son muy asequibles, pero otros están reservados a senderistas muy expertos.























http://es.encarta.msn.com
http://www.trivago.es
http://www.exonline.com.
http://www.appvoices.org/index.php?/site/
http://www.entradagratis.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Articulo bastante ilustrativo, siempre me interesaron saber sobre las zonas rurales (habitantes montañeses).Para mi eran personajes que los veía como ficción.